María D. Mayán Santos es una de las figuras más reconocibles en el ámbito de la Ciencia en Galicia. Actualmente trabaja como Research Group Leader en el Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (INIBIC).
En ingenyus* hemos tenido el placer de charlar con ella sobre ciencia, investigación y futuro.

Enhorabuena María, el grupo de investigación que coordinas acaba de recibir el premio Francisco Guitián Ojea de la Real Academia Galega de Ciencias. ¿Podrías contarnos más sobre  #CellCOM y en particular sobre el  trabajo que lleváis a cabo en el Instituto de Investigación Biomédica de Coruña (#INIBIC)?

Muchas gracias, es un premio que nos ha hecho especial ilusión al tratarse de un proyecto que puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las pacientes con cáncer. Ojalá nos sirva de impulso para cumplir los objetivos planteados, que ahora dependen de mantener el interés por parte de la empresa. Estamos en el “valle de la muerte” y es un valle que cuesta cruzar. Desde la administración deberían trabajar más esta parte. Deberíamos copiar lo que hacen otros países como el Instituto Weizmann de Ciencias en Israel. La transferencia es la llave para rentabilizar la ciencia, pero hay que profesionalizarla para que funcione.

En nuestro grupo llevamos a cabo varias líneas de investigación con el objetivo de identificar nuevas dianas terapéuticas para evitar el progreso de enfermedades asociadas a la edad y diseñar nuevas estrategias que permitan aumentar la eficacia de terapias dirigidas y evitar la resistencia al tratamiento en cáncer.

¿Soñaste algún día con la investigación? ¿Fue vocacional?

Descubrí mi vocación durante la carrera. En cuarto de Farmacia lo tenía claro y terminé haciendo la tesis en el CIB Margarita Salas en Madrid.

Partiendo de una formación  científica, ¿Cómo afrontas las responsabilidades de gestión?¿Es la formación en gestión una asignatura pendiente en las carreras científicas?

Nadie te enseña cómo dirigir un grupo de investigación y es más difícil de lo que parece. Cada día es un reto. Deberíamos prestar más atención a esta parte de gestión y dirección. Las jefas y jefes de grupo muchas veces nos sentimos solas porque toda la carga y presión de trabajo del grupo cae en nuestras espaldas. La parte de formación y también la de mentoring y networking no existen en la mayoría de los organismos de investigación en España.

Como parte de tu trayectoria se incluye la estancia en el extranjero en fase postdoc; ¿qué aspectos destacarías de esa experiencia? ¿las diferencias  con nuestro sistema son notables?

En mi caso desde que empecé la tesis doctoral tenía muy claro que mi formación como científica debía pasar por una estancia en un centro de investigación fuera de España. Ha sido una experiencia que ha marcado mi forma de ser y de trabajar, tanto a nivel personal como profesional. Totalmente recomendable. En España hay centros y grupos muy buenos, y no necesitarías marcharte fuera para formarte. Pero todavía son pocos los grupos españoles que alcanzan el nivel de otros países. Salir es muy aconsejable: aprendes y te quitas miedos.

Equipo de investigación María Mayán Foto

¿Cuál es el nivel real de la investigación en Galicia?

En Galicia se hace ciencia de calidad, de primera división, pero quedan muy pocos grupos con proyección internacional. La edad media del personal que dirige los grupos de investigación en Galicia es de 55 años. Hay que impulsar a los grupos dirigidos por jóvenes y captar nuevo talento para asegurar la continuidad. Desde hace 10 años apenas se han creado nuevas infraestructuras y apenas se han actualizado las infraestructuras científicas en los diferentes centros de investigación y en la Universidad. En el ámbito hospitalario por ejemplo, hay Fundaciones Biomédicas que no mantienen el centro actualizado y por lo tanto estamos perdiendo competitividad. Ahora mismo estamos en un punto de inflexión. Si seguimos así, a la ciencia en Galicia y en especial en A Coruña le queda poco recorrido. La administración tiene que empezar a ponerse las pilas, no podemos seguir con una inversión tan baja en I+D+i y la gestión de la investigación tiene que profesionalizarse y evaluarse con objetivos claros.

Tu trayectoria está marcada por los éxitos; sin embargo en la carrera científica hay muchas piedras en el camino. ¿se ha encontrado dificultades? ¿se aprende de ellas? Y en su caso, ¿qué  te  impulsó a seguir adelante?

En mi caso me ha tocado ser hormiga, por lo que mi trayectoria está marcada por el trabajo. Todos esos éxitos que tú ves, nos han costado mucho tiempo y esfuerzo, pero estoy muy contenta con el resultado. Ningún mar en calma hizo experto a un marinero. Siempre se aprende. Me gusta mi trabajo y rendirse no es una opción. La profesión científica es una carrera de fondo y cada dificultad, un nuevo impulso. No hay nada que no se pueda solucionar.

¿Cómo ve el papel de una mujer investigadora?, ¿tiene más dificultades?

Está claro que hay un problema, aunque muchos no lo quieran ver. Los datos son los datos. Trabajos publicados en Nature, Science y otras revistas científicas de gran prestigio internacional, demuestran que existe un sesgo de género por el que las mujeres científicas, a igualdad de méritos, tenemos un 20% menos de posibilidades de obtener un proyecto o una plaza de investigación. Las niñas a partir de 6 años se creen menos inteligentes a pesar de tener mejores notas. Seguimos formando a nuestras hijas e hijos con la educación de nuestras abuelas, y esto hace difícil combatir los prejuicios que siguen alargando la brecha de género. A mayores, la maternidad supone un freno en la carrera científica y no se está haciendo casi nada para solucionarlo. No podemos perder talento por ser mujer. En mi caso, por supuesto que he tenido dificultades por sesgos de géneros y por maternidad, pero como la mayoría de las mujeres las he aceptado. Eso no quita que no sea injusto. El techo de cristal es un dato objetivo, y ahí sigue, demostrando que a nosotras nos cuesta más llegar. En las quinielas de los puestos de mando o dirección no suele haber mujeres; y haberlas haylas y muy buenas.

Equipo de investigación María Mayán Foto

En una reciente entrevista Cristina Garmendia afirmaba “ha quedado claro que no invertir en ciencia es una amenaza”. ¿sólo nos acordamos ante  situaciones como la  actual?

Es una pena que nuestros políticos sigan viendo la ciencia como un lujo. La ciencia es una necesidad, no podemos permitirnos ignorarla como lo hemos hecho hasta ahora. La economía del futuro se basa en la generación de conocimiento para el desarrollo de nuevas tecnologías. El que invente antes gana riqueza y puestos de trabajo. Lo estamos viendo con los kits de diagnóstico, la vacuna o los tratamientos para la COVID-19. Parece que no aprendemos. No podemos seguir dependiendo tanto del turismo, ladrillo y del fútbol, son sistemas muy lábiles. Necesitamos una economía sólida que responda a emergencias como la que estamos viviendo. Necesitamos que los políticos despierten de su letargo y hagan políticas de acción y no políticas de sillón. O impulsan la ciencia e invierten en I+D+i o los jóvenes con talento en España y en especial en Galicia tendrán que emigrar.

El que invente antes gana riqueza y puestos de trabajo

#sinciencianohayfuturo. ¿Qué necesita la ciencia?

La ciencia sobre todo en España y en Galicia necesita inversión y una buena gestión. Ahora mismo la mayoría de los países europeos invierten casi un 3% de su PIB en I+D+i, mientras que España invierte un ridículo 1.24% del PIB y Galicia un 0.94% de su PIB. No podemos seguir con estos niveles de financiación porque la ciencia es global y estamos perdiendo competitividad.

Europa puede permitirse reducir el presupuesto del programa europeo de financiación H2020 de forma temporal, porque la política de la mayoría de los países europeos tiene una apuesta fuerte por su I+D+i y depende menos de programas conjuntos como H2020. En España ocurre lo contrario, si H2020 reduce su presupuesto, como parece que va a ocurrir, la ciencia en España se caerá a niveles de hace 50 años. La mayoría de los grupos competitivos en España lo son a nivel internacional porque reciben financiación europea. No nos queda mas remedio que aumentar la inversión a nivel nacional o quedaremos relegados a ser un país pobre, que solo podrá ofertar servicios a la Europa moderna, una vez salgamos de esta crisis. O nos ponemos las pilas o no tendremos capacidad de respuesta en la próxima crisis global. El futuro de la próxima generación está en nuestras manos. Esperemos que el fondo que vamos a recibir del Plan de Reconstrucción Europeo se invierta en políticas del siglo XXI, y no en políticas a corto plazo del siglo pasado. Lo que necesitamos es más ladrillo de ciencia y tecnología.

María Mayán con Niños Foto

En ingenyus* defendemos la belleza de la ciencia y la importancia de la comunicación, sin embargo comprendemos  que no es sencillo hacerla atractiva y entendible. ¿Es la sociedad la que se aleja de la ciencia o la ciencia la que no conecta con la sociedad?

La ciencia es muy atractiva y divulgarla es imprescindible. La sociedad en general valora muy bien la ciencia y les gusta aprender y estar informados de los últimos avances científicos. En España hasta hace unos años no se realizaba divulgación científica, pero ahora sí y muy bien. Incluso se ha profesionalizado. La comunicación y divulgación científica es esencial para que la sociedad valore la ciencia, y para que estén formados e informados. En Reino Unido tienen carteles en la calle, en el metro y se trata la ciencia de forma habitual en los medios de comunicación desde hace más de 50 años. Aquí todavía vamos un poco por detrás, pero estamos avanzando.

¿qué le diría aquellos estudiantes que no han comenzado la  Universidad o que están en sus primeros años y sueñan con dedicarse a la investigación?

Que no lo duden. Todos los días se aprende algo nuevo y nada puede sustituir la alegría de descubrir algo nuevo, por pequeño que sea. Un descubrimiento es algo que tú y tu equipo habéis visto por primera vez en el mundo y que tarde o temprano contribuirá a un avance en salud, o a mejorar la calidad de vida de esta o de las próximas generaciones. Ojalá la investigación sea el sueño de muchas niñas y niños y entre todos podamos contribuir a dejar un mundo mejor.
A veces, los pequeños te preguntan si la ciencia es difícil. La ciencia es muy fácil, sólo tiene que gustarte porque requiere voluntad y esfuerzo. Si no te gusta lo mejor es dejarlo, pero si te gusta, cada día es un día diferente y entretenido.

Para terminar,  ¿nos darías alguna recomendación para entrevistar 😉 ?

Te daría muchísimas recomendaciones, entre ellas ahora mismo se me ocurren; María de la Fuente Freire (IDIS), Marisol Soengas (CNIO), África González (CNVIO, Vigo), María José Alonso (CIMUS), Carlos Spuch (IIS Galicia Sur, Vigo), Margarita Poza (INIBIC) y muchas y muchos más en Galicia y fuera de Galicia.